El pecado.

“Es una pulseada que dura una vida, es una batalla nueva cada día, uno siempre cree que el mal está afuera, el mal es mi carne y eso me envenena.”

Un pedacito de la canción “Veneno” por el grupo “Rescate” excelente banda de rock cristiano de verdad les animo a escucharlos Dios los ha utilizado inmensamente.

La canción habla del pecado y como batallamos contra él, y como simplemente somos pecadores y toda nuestra vida pecaremos sin parar, y este es un muy buen tema para hablar, algo que tenemos que tener siempre presente en nuestras vidas es que no somos perfectos y siempre pecaremos, si no hacemos conciencia de eso, en el momento que caigamos en pecado el enemigo nos atacara por medio de “LA CULPA” el enemigo quiere que nos sintamos culpables por haber fallado a Dios, ¿y somos culpables? Si lo somos, pero es por eso que Dios mando a su hijo Jesús a morir por nosotros “Porque tanto amo Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que a todo el que cree en él no se pierda, mas tenga vida eterna,” JUAN 3:16.

Este versículo nos demuestra el inmenso amor que Dios nos tiene, pero también si ponemos mucha atención nos podemos dar cuenta de que la única manera en que Dios podía librarnos de nuestros propios pecados sin que nosotros mismos tuviéramos que pagar por ellos terminando en el infierno, fue por medio de la sangre que Jesús derramo en la cruz, eso quiere decir que somos pecadores en todo el sentido de la palabra y que la única forma que podemos ser perdonados es por medio de Dios, cuando  pequemos  no permitamos que el enemigo nos engañe y nos confunda poniendo el sentimiento de culpabilidad en nosotros sí es cierto somos pecadores y si es cierto que también somos culpables pero algo que es aún más cierto es que el amor de Dios y la sangre de Jesús son mucho más poderosos que todos los pecados del mundo juntos y que toda la culpabilidad en ellos.

En este mundo vivimos una constante batalla contra el pecado y tenemos que aprender como pelearla “Por lo tanto, pónganse toda la armadura de Dios, para que cuando llegue el día malo puedan resistir hasta el fin con firmeza” EFESIOS 6:13. Tenemos que protegernos de las artimañas del enemigo, ya que el solo viene a MATAR, ROBAR Y DESTRUIR.

Viene a MATAR nuestra fe, al pecar y sentirnos culpables tratamos de evitar a Dios a toda costa, lo cual es tonto ya que no podemos escondernos de Dios sin embargo nuestra vulnerabilidad es tan grande al caer en pecado que olvidamos hasta las cosas más básicas que Dios nos a ensenado como que Él es omnisciente “todo lo sabe”, el enemigo quiere matar nuestra fe y al pecar y sentir culpabilidad también sentimos que Dios ya no está a nuestro lado, aun lo podemos ver pero no podemos sentirlo, eso es porque nuestra fe ya no está en él, crees en el pero ya no confías y no es porque Dios ya no nos vaya a ayudar es simplemente porque uno ya no cree que el puedo ayudarnos, hemos pecado y queremos solucionar las cosas a nuestra manera.

Viene a ROBAR nuestra paz, una vez que ya no tenemos fe en El, es cuando empezamos a ver borroso el rostro de Dios, y al ya no poder sentir ni distinguir su presencia entramos en pánico, pero en vez de correr hacia El para que nos ayude seguimos alejándonos más y más. Es impresionante como el enemigo simplemente nos hace volvernos tontos, la solución a todos nuestros problemas es Dios y Él siempre está extendiéndonos sus brazos sin embargo nos seguimos alejando más y más.

Viene a DESTRUIR nuestra relación con Dios, una vez que ha matado nuestra fe y robado nuestra paz su meta final es destruir por completo nuestra relación con Dios, Satanás sabe que sin Dios somos absolutamente vulnerables, sin Dios somos nada y puede hacer con nosotros lo que él quiera es por eso que en ningún momento podemos permitir que nuestra relación con Dios sea dañada.

Es cierto que caer en pecado es una batalla por la cual pasaremos todos los días de nuestra vida, y la razón de eso es por nuestra carne pecaminosa, sin embargo, no debemos olvidar que esta batalla ya la tenemos ganada Jesús la peleo y la gano por nosotros, todo lo que tenemos que hacer nosotros durante nuestra estancia en este mundo es pasar por las situaciones. “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Ahora bien, si seguir en este mundo representa para mí un trabajo fructífero, ¿Qué escogeré? ¡No lo sé! Me siento presionado por dos posibilidades: deseo partir y estar en Cristo que es muchísimo mejor.” FILIPENSES 1:21-23.

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